Cuando hablamos de postres con manzanas podemos ubicarnos en cualquier época y ocasión del año, esta deliciosa fruta se puede incluir en una gran variedad de recetas ya que con ella se logran conseguir desde los sabores más dulces hasta los más ácidos, sin olvidar los beneficios que esta rica pomácea posee.
Por eso nuestra invitada principal de hoy será la manzana, con ella haremos un postre delicioso y sobre todo fácil de preparar, conocido como “Crujiente de manzana” en España, “Apple crisp” en Estados Unidos y “Apple crumble” en Reino Unido.
Aquí os dejo mi versión a la que he añadido arándanos, esta deliciosa baya súper nutritiva y con una gran fuente de antioxidantes la combinación perfecta para nuestra receta con reishi.
Poneros vuestros delantales y ¡Vamos a ello!

Crumble de manzana y arándanos con reishi

 

Ingredientes:

Para la mezcla de fruta:

3 manzanas de tu preferencia (uso Fuji o reinetas por el toque de acidez)
100gr de arándanos
1 cucharada de azúcar moreno de caña o azúcar de coco
3 gr de reishi
1 cucharadita de canela en polvo

Para el crumble o crujiente:

30 gr de avena en hojuelas
50 gr de harina de trigo integral
50 gr de nueces picadas ( pueden sustituirse por almendras, avellanas o el fruto seco que desee)
30 gramos de azúcar moreno de caña o azúcar de coco
50 gramos de mantequilla fría y en trozos

Preparación:

Pelar y trocear las manzanas, mezclar con el azúcar, llevar a fuego medio en una cazuela con tapa y dejar cocer durante 10 minutos revolviendo para que no se pegue, este paso en muchas recetas lo omiten aunque considero que cociendo un poco la manzana queda más tierna. Pasados los 10 minutos retirar del fuego, añadir los arándanos lavados, la canela el reishi y reservamos.
El un bol agregamos todos los ingredientes del crumble o crujiente y mezclamos a mano o con la amasadora eléctrica (sólo unos segundos en este caso) hasta obtener un arenado grueso.
Vierte la mezcla de frutas en un molde refractario engrasado o con papel de horno y cubre con el arenado, lleva al horno a 180° durante 20 minutos. El crumble se puede servir frío o templado acompañado con un poco de helado de nata a vainilla. Anímate y vamos a preparar esta deliciosa receta!!